16 de octubre de 2026

Pese

Que pese tu ausencia,

que pesen las noches,

que pese tu nombre

cuando alguien lo pronuncie.


Que pese todo

lo que ya no puedo darte.


Y aun así,

qué miedo me daría

que un día

dejara de pesar.

11 de octubre de 2026

Un deseo

 Un deseo


Una vez al año se puede pedir un deseo.


Dejé pasar el mío

y ahora ya no recuerdo

qué deseaba antes.


¿Qué pediría ahora?

¿Que todo fuera como antes?

¿Tal vez?


Sería mejor pedir
que desapareciera este dolor en el pecho,
aunque ahora extrañe un poco
hasta el dolor de cabeza.


A veces desearía ser menos yo,
como si eso fuera lo que me falta
para ser feliz.


Este año,
deseo no hundirme en mi tristeza.
Deseo levantarme de la cama
por mí.
 
Deseo creer
que en verdad lo deseo.

7 de octubre de 2026

Mar adentro

 Si llenara una piscina

con todo lo que he llorado,

el mundo que conocemos

ya no existiría.

Sólo habría mar.


Mar 

y nada más.

 

 

 



Una pequeña isla

donde habito

sería lo único de tierra

que encontrarías.

 

Lo profundo del mar

es tan profundo

como mi dolor.

 

Y las lágrimas de alegría
que alguna vez derramé
se convierten en lluvia.



Tengo veinte años
y ya llené el mar.
¿Qué pasará en veinte años más?

¿Lloraré tanto?

¿Viviré tanto?

4 de octubre de 2026

Osito de peluche

¿Hasta cuándo dejaré de necesitar a mi osito de peluche?


Tengo veinte años

y aún lo necesito para dormir,

aún necesito abrazarlo.


No tiene nombre,

no tiene cumpleaños

y no recuerdo quién me lo dio.


Solo sé que me ha acompañado

más que nadie

cuando quiero llorar.


Cuando no tenía a quién acudir,

cuando no había quien me abrazara,

mi osito de peluche

se quedaba conmigo.


Y ahora que tampoco hay nadie,

sigue aquí.

Una noche más

Me pregunto si, en la misma noche,

en la misma madrugada,

mirarás la luna pensando en mi nombre.


Si al mirar el cielo estrellado

de alguna forma podrás ver mis lunares.

Mirar la oscuridad como yo la miro,

pero encontrar siempre la luna.


Aunque no brille tanto como el sol,

brilla para que veas

lo que tu corazón desea.

Espero mirar la luna a la misma hora que tú,

para que, de alguna manera,

podamos estar juntos

una noche más.

Demasiado para dos

¿Qué tal si yo acaparo toda la tristeza?

Todo el dolor, todo el llanto...


Quizás no dejo lo suficiente para los dos,

para ambos llorar, para ambos estar.


¿Me deprimo demasiado?


Quizás quieres consuelo

y sin darme cuenta,

me consuelas en silencio.

3 de octubre de 2026

Un rostro en el agua


Empiezo a ver borrosa tu cara en mi mente

y espero que se mantenga así.


Ver tu reflejo en el agua turbulenta

es mejor para mí.


El dolor no pesa menos,

sólo he aprendido a sentirlo

menos doloroso.


Aún te veo cuando salgo a la calle.

Tantos rostros parecidos al tuyo,

pero ninguno te pertenece.


¿Será que para encontrar la paz

debo olvidarte?